En aquella ventana me proyecto a tu lado
El olvido, se contrapone a esta nitidez que observo
Arduamente intento verte y sentirte, sin resultado
Esta soledad me deja en unanimidad de siervo.
Al tocar mis labios, duros y agrietados por la edad
Mi mente me corrompe, con tus labios ablandándome
Ablandándome, con tu dulce e imborrable irrealidad
Tu ida involuntaria, entre nubes grises tomé y retomé.
Ahora, entre brotes de sal líquida, vislumbro tus cartas
Recordando años de amor, que consideraba perpetuos
Y que ahora, desde otra realidad, tan solo apartas.
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